10 prácticas de autocuidado para ayudarte a mejorar tu estado de ánimo ahora mismo

Es importante dedicar tiempo a ti mismo. No lo veas como un lujo, sino como una necesidad que te permitirá disfrutar plenamente de la temporada.

Las vacaciones son una época que generalmente asociamos con alegría, descanso y momentos compartidos con seres queridos. Sin embargo, entre las reuniones familiares, las celebraciones, los regalos y los proyectos que aún requieren nuestra atención, es fácil dejar de lado algo fundamental: el autocuidado. En medio del ajetreo y las exigencias, el bienestar personal suele quedar relegado, pero ¿es este un sacrificio que realmente valga la pena? La respuesta es no. Y, de hecho, es en esta temporada cuando más necesitamos priorizar nuestro cuidado personal.

El autocuidado es esencial

Como afirma la psiquiatra y coach ejecutiva Dra. Sofia Yoon, «La vida es corta y no deberíamos tener que sufrir, ¡deberíamos cuidarnos a nosotros mismos!». En un mundo lleno de exigencias y estrés, puede ser fácil olvidar la importancia de satisfacer nuestras propias necesidades. Pero volver a una rutina básica de autocuidado (o crearla desde cero) no es un acto egoísta, sino una necesidad vital. Yusim continúa: “Cultivar el amor propio, reducir la autocrítica, establecer límites, descansar, comer bien y cuidar de nuestro cuerpo, mente y espíritu son prácticas que nos permiten vivir de forma plena y equilibrada”.

La psicóloga conductual Dra. Maribel Hidalgo añade que el autocuidado también es fundamental para prevenir el agotamiento y ser más eficaces en todas nuestras tareas diarias. Cuidarnos a nosotros mismos nos permite estar mejor preparados para cuidar a los demás, y esa es una de las claves para una vida más equilibrada y satisfactoria.

Autocuidado sin estrés: 10 formas de renovarte durante las vacaciones

  1. Respira profundamente (o varias veces) La respiración profunda es una herramienta poderosa que puedes utilizar en cualquier momento y lugar. Al inhalar y exhalar conscientemente, se calma el sistema nervioso y se alivia el estrés. Hidalgo sostiene que respirar bien «puede calmar instantáneamente el sistema nervioso y llevar oxígeno a todo el cuerpo», mejorando la salud física y mental.
  2. Redefine tu relación con las redes sociales En la era digital, las redes sociales pueden aumentar los niveles de estrés. Si bien muchos de nosotros necesitamos estar conectados por motivos laborales, puedes reducir el tiempo que pasas frente a la pantalla y dejar de seguir cuentas que solo aumentan tu ansiedad. Considera un descanso de las aplicaciones y utiliza las redes de manera más consciente para fomentar un entorno positivo.
  3. Empieza a escribir en un diario Llevar un diario no solo ayuda a despejar la mente, sino que también promueve la autocompasión y la gratitud. Según la psicoterapeuta Sofia Yoon , escribir sobre tus emociones puede reducir el estrés y mejorar la resiliencia. Es una excelente manera de mantener un espacio mental seguro, libre de juicios, y fomentar un diálogo interno más positivo.
  4. Prioriza el descanso El descanso es fundamental para nuestra salud. Dormir bien no solo mejora nuestro estado de ánimo, sino que también permite que el cuerpo se repare y desintoxique. Como señala la Dra. Yoon, un buen descanso aumenta la vitalidad y mejora nuestra capacidad cognitiva, preparándonos para enfrentar los desafíos con claridad y resiliencia.
  5. Haz algo que te guste El autocuidado no siempre tiene que ser un esfuerzo serio. A veces, disfrutar de un pasatiempo que te apasione, ya sea jardinería, cocinar o resolver rompecabezas, es todo lo que necesitas para mejorar tu salud mental. Hidalgo subraya que lo más importante es que la actividad te brinde placer y te permita desconectar de las preocupaciones diarias.
  6. Delegar tareas En lugar de añadir más cosas a tu lista de responsabilidades, aprende a delegar. Bacow sugiere pedir ayuda a un amigo o familiar para realizar tareas domésticas o encargarse de algo que te sobrecargue. A veces, la mejor forma de cuidarnos es reducir nuestra carga.
  7. Di sí a un día de spa Un día de spa puede ser justo lo que necesitas para relajarte y recargar energías. Si no tienes tiempo para una visita larga, un simple tratamiento facial o una manicura puede ser suficiente para desconectar y renovarte. No subestimes el poder de una pequeña indulgencia de vez en cuando.
  8. Estírate y muévete El estiramiento no solo es bueno para el cuerpo, sino también para la mente. La Dra. Hidalgo explica que el ejercicio en general aumenta la serotonina, el neurotransmisor responsable del buen estado de ánimo. El estiramiento antes o después del ejercicio puede ayudarte a relajarte y aliviar tensiones tanto físicas como emocionales.
  9. Respira aire fresco Un paseo por la naturaleza puede ser uno de los mejores remedios para mejorar el estado de ánimo. Según Mancao, caminar al aire libre estimula las endorfinas y mejora el sueño. Si no vives cerca de la naturaleza, simplemente caminar por un parque local puede proporcionarte la tranquilidad que necesitas.
  10. Apóyate en tu comunidad y ayuda a los demás Estar en contacto con tus seres queridos y ayudar a quienes te rodean puede ser una fuente de bienestar. Contribuir al bienestar de los demás a través del voluntariado o la donación puede aumentar tu sentido de propósito y fortalecer tu red de apoyo.